Mostrando entradas con la etiqueta Pato Barcino. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pato Barcino. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de mayo de 2013

Garcitas bueyeras

Hoy nos avisó Mariana, hija de Cristina, amiga pajaróloga, que había un grupo de garzas bueyeras en el mallín del 11,5. Comenzamos a mensajearnos entre todos los integrantes del grupo y decidimos encontrarnos en dicho lugar para avistarlas y fotografiarlas.
Cuando llegamos estaban alejadas y no podíamos divisarlas a simple vista.
Decidimos entonces cruzar a Bahía Serena, donde un grupo de patos barcinos y maiceros compartían la costa del lago.
Muy buena oportunidad para identificar las diferencias entre ellos:
El barcino es mas "achatado", cabeza negra, flancos (costados del cuerpo), lisos.
Mientras que los maiceros tienen la típica forma de "2", la garganta blanca, y los flancos moteados.
Patos barcinos adelante y maiceros detrás

También una Bandurria Austral se acercó a la escena y desde una piedra dentro del agua, nos observó un largo rato bajo la lluvia.
Bandurria Austral
Volvimos al mallín y una garcita por suerte se acercó y Facu la fotografió, otra levantó vuelo y se escondió entre las patas de los caballos que pastaban en el mallin.
Pudimos observar sus plumas blancas, con sus patas negruzcas, caracterísitcas del plumaje invernal o de los jueveniles.
Garcita Bueyera
Garcita Bueyera
 Por estos lugares, son visitantes de otoño de unos pocos días solamente, no es el hábitat propicio para esta especie.

Una invitación para los barilochenses que no han  tenido la oportunidad de conocerla.! Vayan con los binoculares a buscarla, frente a la playa de Bahía Serena.

  Finalmente y pidiendo permiso, ingresamos a la parte de atrás de la Cervezería La Berlina, donde nos acompañaron los siempre simpáticos cachuditos de pico negro.
Cachudito Pico Negro

martes, 23 de abril de 2013

Regalo de otoño

Lago Guillelmo

Salimos con Noni al mediodía rumbo a El Bolsón. Nuestra meta, ¡disfrutar los colores del otoño! Con tan buena suerte que el día se presentó con un cielo totalmente despejado y sin viento.
Al rato de salir, en la orilla del lago Gutiérrez, nos esperaban una Gaviota cocinera descansando en una roca, un grupo de Patos Barcinos y una pareja de Quetros voladores, que dormitaban sobre otra roca… posaron para las fotos… ¡pero no se movieron!! En cambio la Gaviota si nos mostró su vuelo.

Gaviota cocinera y Pato barcino
Quetro volador









Gaviota en vuelo










Pato barcino







El viaje fue una fiesta de color, las lengas, los ñires, hileras de álamos, mosquetas y espigas secas se combinaban como en una pintura. Al llegar al lago Guillelmo nos sorprendió el reflejo sobre la superficie calma del agua. 

Tronador

El Guardaparque de Mascardi se detuvo a preguntarnos si todo estaba bien y charlamos un rato. Él fue quién nos hizo ver el Tronador que asomaba su blanca cumbre entre las montañas, a nuestras espaldas.



Lujo otoñal

Las hileras de álamos dejan adivinar los lugares donde hay pobladores. La máxima demostración fue cuando llegamos a El Foyel. En este lugar la ruta pasa entre dos largas hileras y estaban totalmente amarillos. Nos bajamos a fotografiarlos y en ese momento, ayudados por una suave brisa, empezaron a soltar hojas doradas que bailaban un largo rato en el aire por encima y alrededor nuestro hasta depositarse en el suelo, ya cubierto de hojas… un regalo para los ojos y el alma. 










Para la vuelta, nos esperaba la luna casi llena. Apareció detrás del cordón montañoso y nos acompañó todo el viaje.